Cómo vender en un bazar y llevar el control de tus ventas
Qué preparar antes, cómo cobrar y anotar durante el día, y cómo saber al final si el bazar te dejó dinero o sólo movimiento. Con una plantilla gratis y lo que conviene saber del bazar navideño.
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Un bazar puede ser el mejor día de ventas del mes o una tarde entera de pie para regresar con menos dinero del que llevabas. La diferencia casi nunca está en cuánto vendiste, sino en tres cosas: cuánto te costó estar ahí, si llevaste la mercancía correcta y si anotaste cada venta para saber qué pasó.
Esta guía va en el orden en que pasan las cosas: lo que se prepara antes, lo que se hace durante el día y la cuenta que conviene sacar al final. Sirve igual para un bazar de fin de semana, una feria de emprendedores o un bazar navideño.
Antes del bazar: haz la cuenta de si te conviene
Antes de pagar un lugar, calcula cuánto tendrías que vender sólo para recuperar lo que te cuesta estar ahí. Suma la renta del espacio, el transporte, la comida del día y cualquier cosa que compres para el puesto (mantel, exhibidores, bolsas).
Luego divide ese total entre lo que ganas en promedio por pieza. Si estar en el bazar te cuesta $900 y en cada pieza te quedan $100 después de lo que te costó, necesitas vender nueve piezas sólo para quedar en cero. A partir de la décima empiezas a ganar. Si nueve piezas te parece mucho para ese bazar, quizá no es el tuyo.
Qué llevar: la lista del puesto
- Tu mercancía, contada. Anota cuántas piezas llevas de cada cosa antes de salir. Es la única forma de saber al final qué vendiste.
- Precios a la vista. Etiqueta cada producto o pon un letrero por grupo. La gente que tiene que preguntar el precio muchas veces no pregunta y se va.
- Cambio. Billetes chicos y monedas. Sin cambio pierdes ventas de gente que sólo trae billetes de $500.
- Una forma de cobrar sin efectivo. Terminal, transferencia o código QR. Cada vez más gente no trae efectivo.
- Bolsas o empaque.
- Algo para anotar las ventas. Un cuaderno, tu celular o una app. Más abajo está cómo.
- Tarjetas o tu Instagram a la vista, para que quien no compra hoy te encuentre después.
Cómo ponerle precio a lo que vendes en un bazar
El error más común es poner el precio a ojo o copiar el del puesto de al lado. Empieza por lo que te costó cada pieza, súmale lo que quieres ganar y revisa que el total cubra también tu parte de los gastos del bazar.
Deja un pequeño margen para negociar si sabes que en ese bazar la gente regatea, y decide antes cuál es tu precio mínimo para cada cosa. Decidirlo con el cliente enfrente casi siempre termina en vender por debajo de lo que te costó.
Durante el día: anota cada venta en el momento
En un bazar las ventas llegan en ráfagas: cinco personas al mismo tiempo, una pregunta, otra que paga con transferencia. Si dejas las ventas para anotarlas en la noche, vas a olvidar la mitad. Anota cada una en cuanto cobras, con lo mínimo:
- Qué vendiste y cuántas piezas.
- A qué precio, con el descuento si lo hubo.
- Cómo te pagaron: efectivo, tarjeta o transferencia.
Separar cómo te pagaron es lo que te deja cuadrar al final: el efectivo lo cuentas en la caja, lo de la terminal lo ves en su reporte y las transferencias en tu banco.
Al final del día: ¿el bazar te dejó dinero?
Cuenta tu mercancía otra vez y compárala con lo que llevabas: la diferencia es lo que vendiste, y tiene que coincidir con lo que anotaste. Luego saca la cuenta completa, así:
| Concepto | Ejemplo |
|---|---|
| Lo que vendiste | $4,200 |
| Lo que te costó esa mercancía | −$2,100 |
| Ganancia de las ventas | $2,100 |
| Renta del lugar | −$600 |
| Transporte y comida | −$300 |
| Lo que ganaste de verdad | $1,200 |
En el ejemplo, vender $4,200 suena a un gran día, pero lo que de verdad quedó fueron $1,200. Ése es el número que tienes que comparar entre bazares para decidir a cuál volver.
Anota también qué se vendió y qué no. Lo que se agotó a mediodía es lo que tienes que llevar más la próxima vez; lo que regresó completo quizá no es para ese público.
Si vas a un bazar navideño
Los bazares navideños son de noviembre a mediados de diciembre y suelen ser los de más gente del año. También los más caros y los más competidos. Tres cosas que cambian:
- Aparta tu lugar con tiempo. Los buenos se llenan desde octubre.
- Piensa en regalos. La gente va a comprar para otros: productos que se puedan envolver, con precios fáciles de redondear y opciones para distintos presupuestos.
- Lleva más mercancía de lo que más se vende y menos variedad. En temporada alta es peor quedarte sin lo que la gente busca que regresar con piezas de sobra.
Cinco errores comunes al vender en un bazar
- No contar la mercancía antes de salir. Sin ese número no hay forma de saber qué vendiste.
- Olvidar la renta del lugar en la cuenta. Es el gasto más grande del día y el primero que se olvida.
- Anotar las ventas al final. La memoria siempre se queda corta.
- No llevar cambio ni forma de cobrar con tarjeta. Cada persona que se va por no poder pagar es una venta perdida.
- Decidir los descuentos en el momento. Termina en vender por debajo de lo que te costó.
Cuando vendes en varios bazares y también por WhatsApp
Cuando empiezas a ir a un bazar cada fin de semana y además vendes por redes, el cuaderno y el Excel se vuelven difíciles de llevar al día. Con Arca registras cada venta desde el navegador del celular en el puesto, con el lector de código de barras de la cámara, y la existencia se descuenta sola. Al final del día sabes qué te queda sin volver a contar.
Descargar la plantilla gratis de control de ventas


